Reglas sobre series, correlatividad y formato según el RD 1619/2012.
La numeración de facturas en España no es algo que puedas organizar a tu gusto. El Reglamento de facturación (RD 1619/2012) establece reglas claras sobre cómo deben numerarse las facturas, cuándo necesitas usar series separadas y qué significa la correlatividad. Con la entrada de Verifactu, estas reglas cobran todavía más importancia, porque la Agencia Tributaria podrá detectar automáticamente cualquier irregularidad en la secuencia.
El artículo 6.1.a del RD 1619/2012 establece que la numeración dentro de cada serie debe ser correlativa. Esto significa que las facturas deben seguir un orden secuencial sin saltos — 1, 2, 3, 4 — sin que se eliminen o inserten números a posteriori.
El formato, en cambio, es libre. La ley no impone que uses un número concreto de dígitos ni un prefijo específico. Puedes numerar como 001, como 2025/001, como A-001 o como prefieras, siempre que el orden secuencial sea evidente. Las facturas simplificadas siguen exactamente las mismas reglas dentro de sus propias series.
Un punto que genera mucha confusión es si hay que reiniciar la numeración cada 1 de enero. La respuesta es que no es obligatorio — la ley solo exige correlatividad dentro de cada serie. Reiniciar cada año es una convención muy extendida, pero no una obligación legal.
Aunque las series son opcionales en la mayoría de los casos, hay tres situaciones en las que la ley obliga a usar una serie específica separada de las facturas ordinarias.
La primera y más conocida es para las facturas rectificativas. El artículo 6.1.a establece que deben emitirse siempre en una serie propia. No puede existir una factura ordinaria y una rectificativa con el mismo prefijo de serie — deben ser series distintas.
La segunda es cuando la factura la emite el destinatario en nombre del proveedor (lo que se conoce como facturación por el destinatario). Y la tercera son las facturas de entregas intracomunitarias sujetas a impuestos especiales. En ambos casos, la razón es la misma — Hacienda necesita poder distinguir estos documentos del flujo ordinario de facturación.
Además de las series obligatorias, puedes crear series adicionales cuando esté justificado. El artículo 6.1.a del RD 1619/2012 lo permite expresamente cuando el emisor tiene varios establecimientos, cuando realiza operaciones de diferente naturaleza, o cuando emite distintos tipos de facturas.
En la práctica, los usos más habituales son: una serie por establecimiento (una por cada oficina o local), una serie por tipo de operación (servicios, productos, formación), o una serie que incluya el año fiscal en su formato (2025-001, 2025-002). Cualquiera de estas opciones es válida siempre que cada serie mantenga su propia numeración correlativa.
Con la entrada en vigor de Verifactu, la numeración adquiere una importancia que antes era más teórica que práctica. Cada registro de facturación que el software envía a la AEAT incluye la serie y el número de la factura como datos identificativos. Pero lo más relevante es que los registros se encadenan entre sí mediante hashes criptográficos — la huella digital de cada nuevo registro incluye la del anterior.
Esto significa que cualquier salto, alteración o eliminación en la secuencia de facturas será detectable automáticamente por la Agencia Tributaria, sin necesidad de una inspección presencial. Si antes un salto en la numeración podía pasar desapercibido durante años, con Verifactu la anomalía queda registrada en el momento en que se produce.
CokuApp gestiona la numeración de tus facturas automáticamente, con series configurables y numeración correlativa garantizada.